martes, 7 de junio de 2011

POR LA DEMOCRATIZACIÓN DE LOS MEDIOS: AMEDI

Intervención de la Lic. Aleida Calleja, presidenta de la Asociación Mexicana de Derecho a la Información, durante el diálogo entre representantes del Congreso y el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, el pasado jueves 28 de julio de 2011.


Para nosotros es un honor trabajar con el movimiento y con las víctimas.

Hemos de decir que una parte central de la defensa de los derechos de las víctimas, de la reconstrucción del tejido social, del impulso de los procesos de paz, de la posibilidad de tener la información como un recurso social, indispensable para que se escuchen las voces diversas y plurales, pasan necesariamente por una transformación del modelo mediático que actualmente tenemos en el país.

Si hablamos solamente de mecanismos de democracia participativa pero sin una democratización de los medios de comunicación nos estamos quedando a la mitad del camino.

En México el acceso a los medios y servicios de comunicación se encuentra sumamente limitado para la mayor parte de los grupos de la sociedad. Con ello se reduce de manera significativa la posibilidad de la participación ciudadana, la visibilidad de sus propuestas, pero sobre todo pone en riesgo la calidad de la democracia misma. Esa exclusión en los medios ha despojado a la sociedad de conocer los intereses, las necesidades y propuestas de quienes no han tenido la oportunidad de acceder en igualdad de condiciones al debate democrático.

El efecto de este fenómeno es similar al efecto que produce la censura, el silencio, acallamos voces críticas, acallamos voces para el descenso, acallamos pluralidad, acallamos víctimas, acallamos comunidades, acallamos grupos vulnerables.

La última reunión, la última visita oficial que hicieron los dos relatores de libertad de expresión, tanto de Naciones Unidas como de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, pusieron un foco rojo importante en una recomendación al Estado mexicano, el modelo de medios tan concentrado en unas cuantas manos en el país está poniendo en muy serio riesgo el debate democrático.

No es posible arribar a una transformación de los procesos democráticos.

No es posible hacer la reconstrucción del tejido social si no pasamos por una reforma de los medios de comunicación.

Esto es una demanda añeja.

Esto no es algo nuevo.

No hay que inventar el hijo negro. Hay propuestas que han sido emanadas desde discusiones amplias de la sociedad civil y desde que se hizo la alternancia en el poder y esas discusiones se han hecho con los partidos políticos, con los legisladores, con el Ejecutivo.

Sin embargo, el influjo que tiene el poder mediático sobre el poder político, ha minimizado el poder social para realmente cambiar las leyes de radio y televisión, telecomunicaciones para democratizar a los medios de comunicación.

Las presiones del poder mediático han logrado doblegar al Congreso y al Ejecutivo para que año tras año posterguen una reforma integral en la materia.

Las propuestas están en el Congreso desde hace varios años. Está ahí una propuesta de una ley de telecomunicaciones y contenidos audiovisuales, está la sentencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación respecto a los cambios en las leyes de Radio, Televisión y Telecomunicaciones, y el Congreso ha sido totalmente omiso a esa sentencia. Ha sido totalmente omiso al órgano de justicia más importante del país.

Hay iniciativas para garantizar el derecho de réplica.

Hay iniciativas para fortalecer a los medios públicos.

Hay iniciativas para reconocer a los medios comunitarios.

Hay iniciativas para reconocer el derecho de los pueblos indígenas para contar con sus propios medios de comunicación, como lo dice el artículo segundo constitucional y donde el Congreso también ha sido omiso.

Hay iniciativas para legislar sobre la comunicación gubernamental, para fortalecer medios públicos, medios comunitarios, alternativos, sociales, para democratizar la palabra, para darle voz y visibilidad a todos y cada uno de los sectores de esta población.

Quien no tiene acceso a canales de expresión, su derecho a la información y su libertad de expresión, son derechos enunciativos y de papel. Las propuestas están.

Una de las propuestas específicas de este Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad es la democratización de los medios de comunicación.

No escuchamos de un solo partido ninguna mención a este tema. No sabemos si porque no se quiere tocar este tema ni con el pétalo de una crítica, si hay voluntad de los partidos políticos, de las fuerzas que nos representan para hacer este cambio sustancial.

No lo decimos nosotros, la concentración de medios atenta contra la democracia. Así lo dice el artículo 12 de los principios de libertad de expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Quisiéramos saber una respuesta concreta del Congreso, de los partidos políticos ante esta omisión legislativa.

Muchas gracias.